Foto: http://www.meteoweb.eu/2017/12/olio-burro-margarina-ecco-quale-grasso-preferire/1012315/

Información básica al alcance de todos

Las grasas o lípidos químicamente son sustancias orgánicas ternarias insolubles en agua.

Están formados por la unión de tres ácidos grasos con una molécula de glicerol.

Dependiendo de la naturaleza de estos ácidos grasos, las grasas de desglosan en SATURADAS, MONOSATURADAS y POLIINSATURADAS según el número de dobles enlaces que presenten.

Todas suministran 9 kcal por g.

A – GRASAS SATURADAS (no presentan dobles enlaces):

se encuentran principalmente en alimentos de origen animal como carnes, embutidos, leche y sus derivados .
Se pueden encontrar también en aceites de origen vegetal como los aceites de coco o de palma.

Se presentan solidas a temperatura ambiente.
El consumo de grasas saturadas parece favorecer un aumento de los niveles de colesterol en sangre, LDL colesterol (colesterol malo), siendo uno de los principales factores de riesgo para enfermedades del corazón.

RECOMENDACIÓN: Menos del 8% de las calorías totales de una dieta

A1. ACEITE DE COCO

A pesar de la gran popularidad del aceite de coco y de muchos elogios que recibe de los defensores de la salud , la crítica mordaz de un profesor de Harvard a la tendencia, ha suscitado una gran cantidad de debates y conversaciones.
El aceite de coco se compone principalmente de grasas saturadas (80% a 90% ) lo que lo hace sólido a temperatura ambiente.

Muchas de las declaraciones de propiedades saludables para el aceite de coco se basan en estudios que utilizaron una formulación especial de aceite de coco hecha de 100% de triglicéridos de cadena media (MCT). El acido graso realmente bueno de aceite de coco es el C8 mejor conocido como acido Caprilico. Se puede encontrar en internet y comprar pero mucho más caro.
El aceite de coco disponible en los supermercados NO ES lo realmente saludable.


Foto: https://www.fitiq.it/articoli/lolio-di-cocco-fa-male

El aceite de coco que se encuentra en la mayoría de los estantes de los supermercados, contiene principalmente ácido láurico, que se absorbe y metaboliza más lentamente que el MCT.

Como resultado, los beneficios para la salud reportados por el aceite de coco MCT especialmente construido no se pueden aplicar al aceite de coco virgen.

Según la evidencia actual, el aceite de coco no es un superalimento.
Más bien, su papel en la dieta se encuentra en algún punto intermedio.
El aceite de coco tiene un sabor único y se consume mejor en pequeñas cantidades, como una alternativa periódica a otros aceites vegetales como el de oliva o de canola, que son ricos en grasas no saturadas.
Esta elección dietética debe hacerse en el contexto de un patrón dietético saludable general y dentro de los límites recomendados para la ingesta de grasas saturadas.

Para aquellos que están preocupados por reducir su colesterol, la American Heart Association recomienda “reducir las grasas saturadas a no más del 5 al 6 por ciento del total de calorías diarias.
Para alguien que come 2,000 kcal al día, eso es de 11 a 13 gramos de grasas saturadas”. “

Una cucharada de aceite de coco contiene más de 11 g de grasas saturadas.
Eso es casi todo el límite diario que recomienda la American Heart Association: 13 gramos.

A2. Aceite de Palma


Foto: https://www.efanews.eu/resource/4364-olio-di-palma.html

El aceite de palma, un concentrado de grasas saturadas, ahora se considera la bestia negra entre los aceites vegetales. Su demonización, especialmente en Internet, ha ayudado a advertir a los consumidores.

En realidad hay que decir que no es peor que otras grasas . De hecho, es preferible a las margarinas, al aceite de coco y a las grasas hidrogenadas. Pero no todos lo saben.

Concentrar todos los anatemas contra este ingrediente no sólo ha cambiado el enfoque de otros ingredientes que son nutricionalmente no menos problemáticos que el aceite de palma, sino que también corre el riesgo de no prestar la debida atención a la materia grasa con la que la industria alimentaria tiene la intención de reemplazarlo.

El aceite de palma era omnipresente en la mayoría los alimentos procesados, especialmente en galletas y productos de pastelería.
Se utilizaba por ser económico y muy versatil, podía dar la consistencia adecuada a los productos a los que se agregaba, sin otros procesos (hidrogenación).

El problema es que contiene una elevada cantidad de grasas saturadas , que pueden afectar negativamente a nuestro sistema cardiovascular.

Principales ácidos grasos saturados y su distribución en la naturaleza 

(Da Chimica Degli Alimenti – Cabras, Martelli – Piccin)

B – GRASAS INSATURADAS  (presentan dobles enlace)

Hay dos tipos: mono insaturados y poliinsaturados.

B.1 Las GRASAS MONO INSATURADAS (un único doble enlace):


Foto: https://www.greenme.it/consumare/sai-cosa-compri/olio-di-oliva-come-sceglierlo-cose-da-sapere/

el acido graso más representativo de este grupo es el ácido oleico presente principalmente en ACEITE DE OLIVA y en otros aceites como sésamo y canola.
También  se encuentran en los aguacates y la mantequilla de cacahuetes, frutos secos como almendras, avellanas, anacardos y nueces, y semillas, como de calabaza, sésamo y girasol.

Un estudio de investigadores de Harvard Medical School marzo de 2018 descubrió que el consumo de grasas mono insaturadas, puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, especialmente si las grasas saludables monoinsaturadas, reemplaza la grasa saturada y los carbohidratos refinados.

B.2 Las GRASAS POLI INSATURADAS (dos o más dobles enlaces):

Son esenciales para nuestro organismo porque no las puede sintetizar y deben ser suministradas a través de la dieta diaria para regular procesos metabólicos de los sistemas cardiovascular, inmune y pulmonar, entre otros.

Incluyen ácidos grasos omega-3 y ácidos grasos omega-6 Las grasas poliinsaturadas se encuentran en aceites de origen vegetal como los aceites de soja, maíz y cártamo, y son abundantes en nueces, semillas de lino, semillas de girasol y pescado azul como el salmón, la caballa,, el atún y la trucha.

https://neoactives.com/por-que-son-necesarios-los-acidos-grasos-omega-3/

• OMEGA 3: dentro de este grupo se encuentran el ácido linolénico, el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHL) muy presente en pescados azules.

Los ácidos grasos Omega 3 se encuentran en aceite de soja, aceite de colza, frutos secos (nueces), pescados grasos como salmón, arenque, atún, caballa, anchoa, sardina.
El consumo de ácido linolénico contribuye a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo.
El efecto beneficioso se obtiene con una ingesta diaria de 2 gramos de este ácido graso.

https://saludomega3.com/omega-6/

• Omega 6: dentro de este grupo se encuentra el ácido linoleico presente en el aceite de soja, aceite de maíz, aceite de girasol y en frutos secos (nueces, entre otros).
El consumo de ácido linoleico contribuye a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo.
No obstante, la ingesta de productos que contengan Omega 6 debe ser equilibrado, ya que su consumo excesivo podría tener efectos contraproducente en el organismo.

Por todo esto, las grasas son esenciales para mantener una buena salud general, especialmente a medida que envejece el cuerpo necesita una ingesta regular de grasa.

La grasa ayuda a dar  energía, a protege los órganos, regula el crecimiento celular, mantiene el colesterol y la presión arterial bajo control y ayuda a tu cuerpo a absorber nutrientes vitales.
Sólo hay que vigilar en la calidad .